13.10.08

Nueva muestra en Marte Upmarket!!!

Et in Arcadia Ego

Pinturas de Alejandra Santos

Curaduría: Soledad Hernández Montañés
Textos: Soledad Hernández Montañés y Roberto Echavarren

INAUGURACIÓN: Sábado 18 de octubre - 12 hs.

Del 18 de 0ctubre al 1 de noviembre - 2008
De lunes a viernes de 14 a 18 hs. - Sábados de 11 a 15 hs.
Por visitas fuera de horario concertar cita al 099 485 309.





Et in Arcadia Ego.
La referencia más cercana es el cuadro de Nicolás Poussin, del mismo nombre. Pero el misterio persiste. Yo también estuve en la Arcadia, yo también disfruté de la vida, parecería querer decir, y eso está escrito en la lápida. Se trata de un memento mori: nos recuerda que moriremos, y hay un cierto consenso en que por contraposición nos recuerda que podemos utilizar de buena manera la vida que nos queda para ser mejores.

Escribí "cierto consenso" porque Et in Arcadia Ego constituye un enigma, con una variedad de interpretaciones. Me gustaría pensar que tantas como las lecturas de este conjunto de obras que Alejandra Santos presenta. El título estaba elegido desde hace más de 10 años y son siete las obras que la artista pensó que más se acercan a representar el concepto y su personal elaboración del mismo, con raíces en su propia vida, en la que practica una forma específica de autoconocimiento.

Alejandra hace 14 años que pinta, diariamente, durante todas las horas que puede, y por lo general en la mañana. Descarta muchísimo más de lo que guarda en su taller o en depósitos y, de lo que permanece, hasta ahora solamente se han hecho públicas, con su firma, ocho pinturas. Pinta al óleo, de primera intención, y por capas sucesivas, mojado sobre seco, lo que implica un proceso muy lento en la elaboración. No obstante, esta manera de pintar es implacable ya que muy rápidamente la artista se da cuenta cuando una obra ya no sirve a su idea, al refinado y minucioso boceto mental que de la pintura terminada tiene. De allí que este grupo de obras es el resultado de un proceso de búsqueda técnica y temática que sirva al objetivo del concepto elegido.

Al objetivo, con su carga intelectual, se suma el impulso de pintar. Y Alejandra puede precisar exactamente dónde y cuándo comenzó, cuál fue el disparador: hace unos 35 años Alejandra fue de visita a la casa de una compañera de liceo, en Maldonado. Inés Olmedo la había invitado ya no recuerda si a hacer los deberes, estudiar o simplemente charlar. Allí había una reproducción no muy grande del Discóbolo y, al lado, un estudio del mismo, en carbonilla, que Alejandra recuerda espléndido, hecho por Inés. Esto es dibujar, pensó Alejandra, y allí le surgió ese impulso que hasta hoy siente, ya encarnado en una necesidad de pintar. De pintar lo que le interesa, sobre los temas que siente que su pintura le sirve para expresar.

En este caso el objetivo es la representación de Et in Arcadia Ego, la mejor posible en versión de Alejandra Santos y sin perder de vista jamás ese objetivo. Me resultó muy característico de Alejandra, y a la prueba está que profético, que cuando dio inicio al diario o bitácora que ha llevado en estas casi dos décadas de estudio y práctica de la plástica, haya escrito en la primera página: “De profesión: pintora."
Soledad Hernández Montañés



Sobre las pinturas de Alejandra Santos
Las pinturas de Alejandra Santos me hacen acordar de las nereidas, el movimiento acuático de sus cabellos, el enroscamiento de sus cabellos en la dinámica descongelada de las Gorgonas. El cabello enrulado es la nota de movimiento de sus figuras de otro modo latentes. Algo se intima en estas figuras de matronas inmóviles. Emanan una vibración cálida de sus amarillos y sus oros, una combustión interna que se hace emblema en la salamandra que transita las pieles, las paredes y los muebles de estas pinturas. Estos desnudos, estas matronas, descolocan nuestra expectativa – con respecto a la belleza del desnudo femenino - y nos intiman la presencia de un enigma mudo, de una vibración silenciosa. En algunas telas, estos cuerpos se duplican. ¿Mera duplicación en el espejo, o relación intersubjetiva con un doble, una amiga, una amante, dentro de una relación erótica? A veces los cuerpos se cruzan, las cabezas se combinan. Una mujer dice algo a la oreja de otra. Dice pero no dice. O no lo dice aún. ¿Qué pasa entre ellas? ¿Es una frase de reproche? ¿Es que una arde menos que la otra? El título (“Judas”) sugiere la duplicidad y la traición. En las pinturas de Alejandra Santos, trabajadas pacientemente por sucesivas capas de color, estas presencias de cuerpos femeninos son autosuficientes. Parece que no necesitan de nadie más. Se concentran en arder. Sólo necesitan su propia combustión, su propio ardor, para comunicar al que observa una intensidad tan firme, tan duradera como la del sol.
Roberto Echavarren


Muchas gracias a todos los que nos acompañaron en ese día y a lo largo de toda la muestra!!!
En especial a Alejandra, Soledad y María Inés!!!




Mercedes Bustelo, Alejandra Santos y Gustavo Tabares



Soledad Hernández, Alejandra Santos y Elsa Mesa



Alejandro Santos mostrando su obra
En la vereda


Águeda Di Cancro y María Clara Rossi



Alejandra Santos



Carlos Engelman, Clara Ost y Teresa Puppo


Mónica Packer y María Inés Strasser



María Minetti y Margaret Whyte


Los esperamos!!!!

No hay comentarios: