4.11.08

Imperdible!!! Internacional!!!

CUERPO

Osvaldo Salerno + Nicolás Spinosa + Cecilia Vignolo
Paraguay + España + Uruguay

Inauguración: Sábado 8 de noviembre – 12 hs.

Del 8 al 29 de noviembre - 2008
De lunes a viernes de 14 a 18 hs – Sábados de 11 a 15 hs



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CUERPO

OSVALDO SALERNO



(…El obrar del arte contemporáneo se define mediante la institución de condiciones de mirada. ¿Qué se ofrece a la mirada para que entren a actuar los dispositivos del deseo? ¿Qué se muestra y qué se oculta?; es decir, ¿qué se oculta mostrando? Quizá todo el juego del arte -todo el complicado sistema de sus artificios- constituya básicamente un mecanismo perverso para sorprender a la mirada sustrayéndole su objeto, colocándolo en otro lado. Sólo así puede renovarse el itinerario de una búsqueda que se enardece -que resplandece- en torno al vacío de su propio tema.
Gran parte de la obra de Salerno trabaja las condiciones de representación; esa extraña maniobra que consiste en trastocar los lugares de la presencia y la ausencia y hacer de ese escamoteo un principio de inquietud y una operación –estética- de forma. Desde hace unos años, el artista trabaja la mostración directa del sexo masculino buscando desplazar sus complejos significados y sus asociaciones perturbadoras. Al colocar el sexo en el lugar de lo reprimido, la omisión se desliza a lo largo del lenguaje y sobresalta toda pretensión de enhebrar signos claros. ¿Dónde se oculta lo representado por la exhibición descarada? ¿Dónde ocurre la verdadera obscenidad cuando se expone lo que debe permanecer velado?
El zigzagueo freudiano del Fort/Da -lo que se muestra y lo que no- resume la economía del deseo e impulsa por ello el movimiento imaginario del arte. Pero este juego de escondidas no basta: el vacío queda investido de belleza sólo cuando logra negarse a sí mediante la apariencia. Salerno recurre a la ironía para extremar este expediente reflexionando sobre los nuevos temas que el mercado hace ingresar en los circuitos consagrados del arte. El sello Taschen constituye un paradigma de la sensibilidad mid-cult, que mueve pretenciosos libros de estética dedicados a “ser mirados” más que leídos. El libro The Big Penis Book del que parte Salerno no sólo forma parte de esta editorial, sino que se encuentra expuesto en la última Bienal de Sao Paulo -orientada precisamente a poner en imagen el vacío de la producción artística contemporánea.
Salerno fotografía dos ilustraciones de la revista -un hombre y una mujer mirando intensamente la opulencia del miembro propio o ajeno- y los confronta con ilustraciones de otros libros “para mirar” de donde extrae figuras de desnudos de Da Vinci y Durero. Son imágenes consagradas por la historia del arte, por la historia instituida de la mirada; pero en esta obra, los sexos y los ojos se encuentran tachados. Aparecen, se muestran, constituyen imágenes activas de la sustracción capaces de poner en entredicho la generosidad de lo mostrado en la primera imagen.
Algo debe ser censurado a la mirada para que pueda brillar la falta. Pero , a su vez, ésta sólo puede faltar desde el exceso de lo presente en otro lado. Da Vinci y Durero aparecen, por un instante, como artistas pornográficos y el libro de Taschen puede desplegar con inocencia desmesurados miembros nimbados de un aura mítica por un instante incautada… Ticio Escobar)




Osvaldo Salerno nació en 1952 en Asunción, Paraguay, en donde vive y trabaja. Es grabador, pintor, diseñador gráfico y promotor cultural. Ha realizado estudios de formación en Paraguay, España y Argentina. Se desempeña como director del Museo del Barro, del cual es fundador. Es Museólogo del Museo de la Justicia, dependiente de la Corte Suprema de Justicia. Ha participado en numerosas exposiciones individuales fuera y dentro del país. Ha obtenido varios premios en diseño gráfico y pintura. Su obra se encuentra representada en museos y colecciones de España, Chile, Irán, Estados Unidos, Argentina, Perú, Brasil, Colombia y Paraguay.


NICOLÁS SPINOSA




Aún en el cuerpo
“Y quiero saber si la esperanza era un compromiso con lo imposible” Clarice Lispector, La pasión según G.H.
El centro de la investigación en mi obra es un intento de reflexión en torno a aquello que desde lo humano está en el orden de lo imposible. Imposible en tanto experiencias o saberes que no pertenecen a la realidad sino que se inscriben en el campo de lo Real y que por tal no pueden ser apresados dentro de una lógica positivista y fáctica. Imposible en tanto eso que no puede ser dicho porque no tiene palabra que lo designe, pero que necesitamos descifrar porque de ello depende el sentido de nuestra existencia.
No se trata de reflexionar desde lo racional, sino desde el cuerpo. Desde el gesto que él produce y que como tal no permite obturación alguna sino simplemente una re-flexión, es decir abrir el juego de la palabra dejando que lo velado permanezca en lo sin respuesta.
Mi propuesta de trabajo busca encontrar “el gesto” que se articule en la obra e intente acercarse, atravesándolo, a una porción de lo Real. Atravesar lo Real o ser atravesado por él. Quitarle un velo, inscribirle una marca, desocultar y nombrar.
Lo imposible no está. Lo imposible no se ve. Lo imposible no se puede decir. Sin embargo, por ser humanos arrojados a ello, nos es necesario ponerle nombres. Podemos, y aún así, tenemos la certeza de haberlo apresado?
La morada de lo humano es ese imposible. Somos un imposible, imposible de develar, pero no obstante, el cuerpo, algo cree intuir…
Cuerpo-existencia. Cuerpo-muerte. Cuerpo-cuerpo. Osario de signos, campo de batalla en donde se manifiesta lo Real. Mediador y vehículo. Cuerpo productor y depositario de marcas que nos señalan que aquí estamos y allí estuvimos. Cuerpo-materia, pero también “cuerpo sin órganos”. Cuerpo que no sabe, pero que produce. Cuerpo-palabra. Cuerpo-habitar.
"Allì donde eso habla, goza, y no sabe nada”. Nicolás Spinosa





Nicolás Spinosa nace en Buenos Aires en 1974.
Se dedica a la actividad plástica desde temprana edad. En 1992 comienza sus estudios de Grado en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires, obteniendo la Licenciatura en Pintura en 1996. Entre 1998-2000 realiza cursos de Doctorado en la Universidad de Barcelona. Además de su formación académica complementó su carrera realizando estudios de fotografía, estética y filosofía. Actualmente vive y trabaja entre Barcelona y Alemania. Expone en forma individual desde 1991 y colectivamente desde 1988 en Argentina, España, Italia, Suiza, Alemania, Uruguay. Ha recibido la Beca Reina Sofía; Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, 1998-2000. Sus obras se encuentran en las siguientes Colecciones: U. Bletschacher (Bonn) - G. Bletschacher (Bonn) - J.M.Basols (Barcelona) - N. Dualde (Barcelona) - J.P. Renard (Barcelona) - E. Serra Merckens (Barcelona) - J. Santandreu Doucet (Mallorca) - J. Rivolta-Espace Réservé (Genéve) - O. Kleiner (New York) - O. Mazzucchi (Firenze).




CECILIA VIGNOLO



Cecilia Vignolo por Rulfo (Raúl Alvarez)
“Por cada obra de arte que se hace física existen muchísimas variaciones que no llegan a serlo” Sol Le Witt.
Una obra poco pulcra, una pintura desabrida, descompuesta y una valija como tantas que hemos visto en tantas muestras. En una carta de Vignolo nos relata que ha sacado la pintura de la tela, ha despintado con su cuerpo parte de los pigmentos adheridos al lienzo…comenzamos a saber algo más. Nos muestra una valija donde se va a guardar, donde va a viajar…seguimos hilvanando otro poco. Antes que ella viajamos nosotros, vamos a la historia del arte a buscar anclaje, analogía, algo que nos permita legitimarla. ¿Cómo podríamos asentar su trabajo sin un Logos que nos permita sostenerla? Que herejía seria partir de cero ante una obra, tarea difícil por no asentir en su imposibilidad y tarea que necesitaría demasiado valor, valor infinito que no poseemos. Ir a la historia, hermosa tarea de todos nosotros los latinoamericanos, que lastre grande que tenemos, cada obra trae atada toda una historia que debe ser respetada también en su falta de respeto, toda una historia desencadenada a partir de la dialéctica Hegeliana, una historia de los relatos parricidas. ¿Y esa historia también no le acontece a la mujer? No es que cada paso femenino no trae por detrás un aliento a varón. Que plagado de Logos masculino, sí masculino, el Logos no es femenino, solo el lenguaje es femenino, pero eso aquí no importa.Vamos a la historia porque Vignolo nos llama a la misma, juega con eso, llama a Ives Klein para que dialoguemos. Aquí hay un juego de palabras: Klein no habla, su obra habla de si misma, de lo que Klein la obligo a hacer. Habla de un conjunto de acciones, de cómo usaba un soporte, unos materiales, un mecanismo, como manipulaba. Klein usa a la mujer como medio para transferir pintura a la tela, mas tarde en la tela quedará el registro de la acción y nos congraciaremos de un nuevo uso del lenguaje, entonces el campo del arte quedará agradecido.Vignolo “invierte” esta actitud, transformándose en legisladora y ejecutante/ejecutiva, decide y elabora la obra, reduce el mecanismo de Klein para mostrar lo misógino del Arte. La despigmentación opera como metáfora de toda la historia del Arte. ¿Cómo hacer para construir el arte desde el comienzo si no se despinta por completo? Pero Vignolo no traduce un discurso fuerte, propio de los últimos coletazos del arte moderno, lo hace con fuerza, con energía pero sabiendo que el poder de su obra esta no en despintar por completo el lienzo, sino quitando hasta donde su cuerpo lo permita. Que tarea titánica, que valor el de esta mujer al momento de inferir un discurso, casi aproximada a un discurso político, que desvinculada de todo esencialismo de género. Qué problema este, discute a la par con el proyecto del Nuevo realismo francés, desde aquí, anacrónicamente y sin respetar el poder de la sintaxis pictórica que garantice la belleza del cuadro. Pero tampoco puede hacerlo, que contradictorio seria hacer un cuadro bello cuando la esencia se desvanece tras el desvelamiento del mecanismo de poder que opera tras las antropometrías del francés.Vignolo sale de la dialéctica del parricidio, no usa a un hombre para repetir lo mismo, para invertir a Klein, no invierte un silogismo, juega en el borde del pensamiento, lo hace con debilidad pero sin titubeos, da un paso más allá de la modernidad. Deconstruye el proceso no solo para mostrar el dominio, si no para erguirse como gestora de sus propios actos. Habla con las historia, viaja en el tiempo, viaja en su cuerpo para descubrir nuestra fascinación por ir hacia los centros hegemónicos del arte, yendo al origen.Para Klein lo importante es la acción, origen de un registro plástico, bello; para Vignolo la belleza es secundaria, sabe que la belleza en el arte es también un constructo masculino sobre lo ideal, la perfección, la simetría, el orden. Vignolo solo deja rastro de su actitud, cuanta verdad descubre, cuanta verdad es vista tras la pintura que se pierda por el arrastre que hace su cuerpo. El cuerpo es su herramienta, como no descifrar de esta acción el disgusto a como al hombre construye el cuerpo del otro, el cuerpo de la mujer. Como nos descifrar que esta artista descubre que el arte y el hombre son los que ejerce el poder del logos que la encierra. Por eso se encierra en esa valija, para protegerse, para quedar a oscuras, sin luz no hay visión y por lo tanto tampoco logos. Como volver a la caverna, ahí ella no se oculta de los demás, nosotros nos ocultamos de ella. Su cuerpo, su valija, su viaje en la historia se concatena desplegando un entramado simbólico por el que estamos habituados a correr a recorrer. Donde se puede estar más alejado de la palabra del padre sino es en el propio cuerpo, ¿que hay más alejado de lo trascendente que el uso del propio cuerpo?, ¿Dónde hay mas vivencia que ahí?. Que asombrosa falta de respeto de esta mujer a Klein, al patriarcado, a la historia, que falta de miedo a toda hegemonía.

Cecilia Vignolo ha producido desde el plano (pintura y grabados), el volumen (escultura en cerámica, metal, ahora mármol), el espacio (instalaciones e intervenciones), el texto (libros de artista, poemas, ensayos, narrativa), el audiovisual (video, audio) y el cuerpo (performances). Ha expuesto desde 1991 e individualmente desde 1995, en Uruguay, Brasil Argentina, Ecuador, EEUU, Francia, España y Suecia.Ha participado de las Bienales MERCOSUR (1999), St. Etienne (2002) y Pontevedra (2006).Dicta talleres, clínicas y conferencias. Ha ganado distintos premios y menciones, destacándose el Primer Premio Eduardo Víctor Haedo del Salón Nacional de Artes Visuales, María Freire (2006).

Los esperamos!!!
MYG

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